31 de mayo de 2012

Don Luis de Góngora. Un soneto jovial-jocosón

A JÚPITER

   Tonante monseñor, ¿de cuándo acá
fulminas jovenetos? Yo no sé
cuánta pluma ensillaste para el que
sirviéndote la copa aún hoy está.

   El garzón frigio, a quien de bello da
tanto la antigüedad, besara el pie
al que mucho de España esplendor fue,
y poca más fatal ceniza es ya.

   Ministro, no grifaño, duro sí,
que en Líparis Estéropes forjó,
piedra, digo, bezahar de otro Pirú,

   las hojas infamó de un alhelí,
y los Acroceraunios montes no.
¡Oh Júpiter, oh tú, mil veces tú!

En Antología poética, ed. de Antonio Carreira, Crítica, Barcelona, 2009

23 de abril de 2012

Maragall/Sant Jordi-Día Internacional del Libro

LA DIADA DE SANT JORDI


La diada de Sant Jordi
és diada assenyalada
per les flors que hi ha al mercat
i l'olor que en fan els aires,
i les veus que van pel vent:
"Sant Jordi mata l'aranya".
L'aranya que ell va matar
tenia molt mala bava,
teranyinava les flors
i se'n xuclava la flaire,
i el mes d'abril era trist
i els nens i nenes ploraven.
.   .   .   .   .   .   .   .   .   .
Quan el Sant hagué passat
tot jardí se retornava:
perxó cada any per Sant Jordi
és diada assenyalada
per les flors que hi ha al mercat
i l'olor que en fan els aires.



LA FIESTA DE SAN JORGE

Es la fiesta de San Jorge
una fiesta señalada
por las flores del mercado
y el olor que hay en los aires,
y las voces en el aire:
"San Jorge mata la araña".
La araña que él mató
tenía muy mala baba,
telarañaba las flores
y su perfume chupaba
y el mes de abril era triste,
niños y niñas lloraban.
.   .   .   .   .   .   .   .   .   .
Cuando el santo hubo pasado
el jardín se recobraba:
por esto es cada año
por San Jorge fiesta clara,
por las flores del mercado
y el olor que hay en los aires.

En Obra poética II. Versión bilingüe, ed., intr. y notas de Antoni Comas y trad. de J.F. Vidal Jové, Castalia, Madrid, 1984.

23 de marzo de 2012

Confesión (¿qué queda?). José Emilio Pacheco

ALTA TRAICIÓN

      No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
      es inasible.
Pero (aunque suene mal)
      daría la vida
por diez lugares suyos,
      cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
      fortalezas,
una ciudad deshecha,
      gris monstruosa,
varias figuras de su historia,
      montañas
—y tres o cuatro ríos.

En Alta traición. Antología poética, sel. y pról. de José María Guelbenzu, Alianza, Madrid, 1985.